Jóvenes y drogas
De forma regular, leemos o escuchamos noticias en que se nos informa sobre los hábitos de los jóvenes con respecto al consumo de drogas, tanto legales como ilegales. Busco en Internet y encuentro varias páginas en que se habla de ello. Entro en la primera del listado que me proporciona el buscador y que se refiere a los hábitos de los jóvenes españoles. Es de Comunidad Escolar y da la siguiente noticia: “Dos encuestas constatan el aumento del consumo de cannabis y de cocaína entre los menores de edad”. Luego, se nos informa de que éstas son la Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias 2004 y la Encuesta Domiciliaria sobre Abusos de Drogas 2003. Nos centraremos en la primera, pues es de la juventud de lo que quiero hablar.
La muestra incluye un total de 25.500 estudiantes y entre sus resultados destacan que los escolares comienzan a consumir drogas legales antes que las ilegales. Comienzan a fumar alrededor de los 13 años y a consumir bebidas alcohólicas cerca de los 14. Sin considerar el tabaco, la droga percibida como más accesible por los estudiantes es el alcohol, seguida del cannabis y de los tranquilizantes/pastillas para dormir. Luego se dan porcentajes y se detallan los diferentes niveles de consumo de cada sustancia.
Siempre me he preguntado cómo demonios se sabían estos datos. Quiero decir: si se trata de una actividad ilegal —y para los jóvenes lo es tanto el consumo de alcohol como el de cannabis— cómo puede saberse con tanto detalle qué y quien consume una u otra droga, y a qué edades, y dónde, y cómo. Pensaba que, a lo mejor, se basaban en datos como las cantidades de droga incautada, o las ventas de alcohol y tabaco realizadas, o los datos suministrados por especialistas en el tema, o los casos que son atendidos en los hospitales... Qué se yo! Pero no. He aquí que son los propios jóvenes los que suministran los datos. Los que confiesan ser unos delincuentes (delinquir: cometer un delito; delito: violación de la ley). No conozco caso igual. De autoinculpación, me refiero. Va y cuentan si se drogan, con quién lo hacen, cómo lo hacen, qué toman, cuando... Y me quedo perplejo, con una duda: ¿son unos inconscientes o simplemente unos gilipollas?
