MANIFIESTO CONTRA EL CONSUMISMO INFANTIL
Los niños, especialmente los del mundo occidental, son cada vez más objeto de grandes campañas que les incitan a consumir bienes diseñados especialmente para ellos, aunque sean totalmente inútiles y nada aporten a su desarrollo intelectual.
Ante la manifiesta irresponsabilidad de los padres y la ineficacia, fruto del desdén más absoluto, del Gobierno, manifestamos nuestra oposición a que:
1. Se les inculque desde la más temprana edad valores mercantilistas e insolidarios, que valoran más el “tener” que el “ser” y que priorizan la cantidad de cosas a la calidad de vida.
2. Se les eduque en la mentira y desde la incoherencia, pues no se les habla de la importancia que la austeridad y el compartir tienen en el mundo actual en la búsqueda de un desarrollo humano sostenible que atienda las necesidades de todos y no de unos pocos, al tiempo que se les habla de lo mal que está el mundo.
3. Se les someta a continuo chantaje y se les cree sentimiento de culpa al decirles repetidamente que los Reyes o Papa Noel, o los dos, no les traerán nada si no se portan bien.
4. Se les creen falsas expectativas o innecesarias frustraciones al querer el niño algo que ha visto en la televisión y que no está al alcance del presupuesto de sus padres.
En consecuencia, proponemos:
1. Instar al Gobierno a que prohíba toda clase de publicidad destinada específicamente a los niños (como la de los juguetes).
2. Instar a los padres a que dejen de contarles mentiras que sólo conducen a la formación de consumidores precoces y a futuros esclavos de bienes que únicamente son necesarios a los que los fabrican.
3. Instar a los padres para que no compren los juguetes de empresas que realicen campañas publicitarias para niños.
4. Instar a los maestros para que en sus clases digan la verdad a los niños: que Papa Noel y los Reyes Magos no existen y que son los padres los que les hacen los regalos, y por lo tanto eduquen responsablemente.
5. Instar a los maestros a que expliquen que no se trata solamente de que hay niños que jamás disfrutarán de juguetes como los suyos, sino que muchos de ellos han sido explotados para su elaboración.
6. El reparto a la salida de los colegios de hojas impresas, con un lenguaje claro y accesible para ellos, en los términos anteriormente expuestos.
7. Mandar cartas a los niños en vísperas de fechas señaladas remitidas por Papa Noel y/o los Reyes Magos diciéndoles que no existen y que pidan cuentas a sus papás, familiares y maestros por tenerlos engañados.
Diciembre de 2006
